No éramos conscientes de lo que significa dar espacio al niño para aprender a ser él mismo…

IreneOlimpia-nmbdln

“Olimpia estaba matriculada en otra Escuela cuando Pilar nos llamó a finales de Junio con una plaza disponible si nos seguía interesando. Por supuesto, no lo dudamos. Teníamos claro que lo que queríamos para ella estaba aquí. Buscábamos un lugar donde los niños fueran lo primero, y eso lo percibimos el mismo día que fuimos a conocerla antes de echar la solicitud. Nos encantó ver la participación tan activa que tenían las familias, había varios padres en el jardín en un huerto que ellos mismos cultivan. Dos niños entraban con lechugas para la cocina, aluciné la verdad. No lo había visto hasta ahora. Al ratito salió Pilar del despacho y cuando nos acompañó al salir conocía a los niños, por sus nombres. Me resultó todo muy familiar. En septiembre nos llamó Bea, la educadora de Olimpia, y nos citó a una reunión para conocernos, pero sobre todo a Olimpia. Quería conocer las rutinas y hábitos de la peque, que canción le cantábamos para dormir, sus gustos con los juguetes y no paraba de sonreírla y Olimpia de buscarla. Nos enseñó el edificio y sobre todo el aula de bebés y ví muchas cosas que me llamaron la atención: no ví las esperadas tronas y hamacas que hasta ese momento me habían dicho que esperara en una guardería y sí encontré un espacio diáfano con distintos ambientes y cosas que tenemos por casa que habían convertido el actividades, desde cucharas a botes simples. Nos dio muchas ideas para casa. Te invaden a regalos de marcas pensados para niños y descubres que en casa tienes todo un arsenal para que disfrute durante horas con cosas que ni me imaginaba. A día de hoy el prisma por el que miro lo que cae en mis manos ha cambiado. Lo intento traducir en algo útil para que se convierta en un juego. En ese momento nos habló de  Emmi Pikler y nos quedamos enganchados. No éramos conscientes de lo que significa dar espacio al niño para aprender a ser él mismo…

… Y dentro de ese espacio entramos las educadoras y las familias para acompañarlos y mostrarles apoyo y confianza en que lo que van a hacer pueden hacerlo. Uff como me costó al principio no ir detrás de ella por si se cae, se da con la esquina de la mesa o se pilla los dedos. Reconozco que me ha costado pero estoy a día de hoy muy tranquila y no en tensión. Me han enseñado a mostrar confianza y saber contar hasta 10 o esperar que pida ayuda, que lo hace cuando algo no le da seguridad.

 

Disfruto mucho cuando voy a recogerla por varios motivos, pero el que más me gusta es poder sentarme con ella el tiempo que quiera e integrarme en su día a día. Jugar con sus cosas, leerle un cuento o sentarme en la mesa camilla que hay en el aula a darle la merienda mientras charlamos con las educadoras o con otros padres. Cruzar esa puerta y ver como te sonríen o te buscan para darte un abrazo los niños es una gozada.
Bea nos lo ha puesto todo muy fácil. Compartimos con ella las sensaciones y avances diarios en pequeñas tutorías y conversaciones sobre todo un poco. Nos hace sentir que hemos estado con ellos todo el día.
No todo el camino es de rosas, lo malo viene ahora, cuando descubres que lo que tanto bien le está haciendo y que el camino que está tomando se puede ver cortado. Que un proyecto que ha hecho que tantas familias le apoyemos y creamos en él puede tener un fin por no acatar y secundar unos recortes tan abusivos que harían peligrar la seguridad de los niños y la tranquilidad de unas familias que todos los días vemos tan positivo. Que una administración vea y trate a lo mejor de cada casa como un símbolo de euro. Una Comunidad de Madrid que prefiere ver la educación como un negocio. Una Concejala que es sorda y no respeta las peticiones de su distrito.
Me da pánico pensar lo que puede ser el mes de septiembre si este equipo tan cualificado, inspirado, motivado, consolidado, de confianza, vocacional y entregado tiene que decir adiós a tantos niños y tantas familias que somos un poquito mejor gracias a ellos.
Como le explico a Olimpia que cuando llegue por la mañana no va a estar Marisa para dejarle marcado el carmín en el moflete; Mary no le va a desear un buen día; Mª Ángeles no le va a contar el cuento que Mikel traiga como de costumbre o cuando venga la merienda no va a ser Carmen a quien le lance el beso desde la puerta. Bea no estará para llamarle Oli y darle esos abrazos que tanto le gustan; Rebeca y Sara no bajaran a darle la comida; Mª José no se desinflará los pulmones jugando con las pompas. No podrá jugar con Rosa, Marta, Puri, Mónica, Marisol, Mar, Ana, Marta, Tania, Pilar, Maribel ni Cecilia.
Espero no tener que explicárselo nunca.”
Irene Tortajada Ruiperez, para #nomebajodelasnubes

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s