Cuando las personas y sus comercios cubren necesidades reales de NUESTRA SOCIEDAD

ALMENARA es una empresa de mobiliario para la educación infantil, no solo se han preocupado de atender las necesidades de nuestros proyectos sino que se mojan contando las cosas por su nombre. ( Pego abajo su artículo)

También servirá para orientar sobre la importancia del material que se utiliza dentro de la educación infantil de calidad, respetuosa,…. lo que cuesta aveces diseñarlo, construirlo, conseguirlo,… y su gran importancia en la pedagogías en las que se acompaña a los niños y familias desde el lazo afectivo … si, han sido bien, mobiliario que cuida la seguridad afectiva… lean, lean , no se lo pierdan. Aquí en la página de Almenara

2015-05-19
Espacio familiar los 100 lenguajes

Una de las últimas instalaciones que hemos realizado ha sido en un “espacio familiar” en Madrid. El espacio familiar “Los 100 Lenguajes” “ofrece por un lado, a los niños y niñas de entre 0 y 3 años, no escolarizados, un ambiente de juego y relación, organizado con espacios y materiales que responden a las necesidades de cada edad. Son espacios para disfrutar, explorar, experimentar, ampliar su capacidad autónoma y relacionarse en un entorno preparado y pensado para ellos.Por otro lado, ofrece a sus familias un espacio en el que disfrutar observando el juego de sus hijos y un ambiente tranquilo donde compartir con profesionales y con otras familias sus inquietudes, interrogantes y experiencias en un clima de respeto.”

Los elementos que les suministramos fueron: un juego motriz de 2 plataformas, un conjunto primeros pasos, un cambiador pikler y un mostrador divisor.

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Uno de los elementos es un gran módulo de psicomotricidad adaptado al espacio del que disponen. Estos juegos motrices o aéreos posibilitan todo tipo de juegos de motricidad amplia (subirse,enfilarse, gatear, trepar, movimientos laterales, deslizarse, resolver obstáculos) También posibilitan juegos de escondite, de creación de territorios. Sugieren la creación de rincones de juegos simbólicos. Facilitan a la educadora/or la transformación del módulo a partir de otros materiales: telas grandes, papeles, redes, cartones… La creación de los juegos motrices o aéreos responden a las observaciones realizadas sobre las capacidades de los niños, desde el momento en que son capaces de desplazarse. Las distintas alturas de los escalones, tarima, valla, corresponden a las medidas del cuerpo de los niños tanto si gatean, se ponen de pié, agachan, se sientan, etc. Además de corresponder al movimiento libre, los juegos motrices o aéreos permiten practicar la percepción de la perspectiva por el hecho de ver las cosas desde distintas alturas. Sigue leyendo

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La subasta de la educación infantil – El Mundo

Artículo de MARIANO GASPARET para El Mundo.

La modificación de los pliegos de condiciones en los que prima la propuesta económica sobre el proyecto educativo, la no incorporación de la cláusula de subrogación del personal e incluso el propio convenio de referencia del sector, ha dejado la gestión de los centros de infantil en manos de empresas que nada tenían que ver con la educación. Es decir, en la última legislatura a más de 5.000 niños madrileños se les ha cambiado el equipo educativo de referencia, prevaleciendo el beneficio de grandes empresas.

El cambio se produjo en el curso 08-09, cuando los decretos relativos a los requisitos mínimos de los centros marcaron una diferencia clara entre el primero (0 a 3 años) y el segundo ciclo (3 a 6 años) de educación infantil.

«La diferencia es conceptual -explica Lola garcía-. Si consideramos la educación de 0 a 3 años como la primera etapa del proceso educativo le damos una relevancia ajustada a su importancia. Si en lugar de valorar esta primera etapa como crucial, la valoramos desde una perspectiva meramente asistencial, lo que primamos es que el niño esté atendido pero olvidamos su educación».

Este cambio de criterio, que marcaría la diferencia entre una escuela y una guardería, enerva a los profesionales del sector. Amelia Tenorio explica que «el porblema es que al competir por el proyecto económico se hacen rebajas temerarias que tienen efectos nefastos no sólo sobre la calidad de los equipos docentes, sino también sobre el resto de servicios, desde la limpieza a la calidad de la comida o el material pedagógico. Se abaratan las plantillas, se pone a limpiarv a los educadores y quienes tinene más experiencia y pueden irse acaban haciéndolo. El problema es que los padres desconocen esta realidad». Su colega Lola García tiene la misma opinión: «En las familias españolas hay una cultura muy arraigada del cuidado a la infancia, pero no sobre la importancia que tiene la educación en etapas tempranas».

La valoración de los criterios asistenciales por encima de los formativos habría abierto la puerta del sector a grandes empresas de servicios. La subvención del acceso a guarderías privadas mediante el chequ-ebebé (34 millones en el Presupuesto de 2014) habría terminado de poner contra las cuerdas a las empresas decanas de la educación infantil en en gestión indirecta o concertada.

Así también lo creen los sindicatos, desde donde se viene advirtiendo además de que con el actual modelo «está disminuyendo el porcentaje de escolarización en niños y niñas menores de seis años; se está produciendo una escolarización desigual en función del nivel socioeconómico de las familias;se produce una pérdida progresiva de la calidad educativa; y se acelera la privatización del sector».

Carlos es uno de los padres que el año pasado se opusieron al cambio del proyecto educativo en la escuela pública infantil Las Nubes. Tras darse contra el muro de las administración constituyó la cooperativa No me bajo de las nubes junto a otros padres y educadores. «El problema es que matriculabas a tus hijos y no sabías quién le iba a dar clase de un año a otro. La Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid han apoyado tanto la escuela privada que ahora mismo optar por la pública es casi una cuestión de militancia. Las consecuencias de este modelo han sido desastrosas en todos los sentidos».

#nomebajodelasnubes

La nada

Un rincón de la E.I. Las Nubes (foto tomada el 5/sep/14)

nada.

(Del lat. [res] nata, [cosa] nacida).

1. f. No ser, o carencia absoluta de todo ser

Nada es una negación. Nada es la ausencia o falta de existencia de cualquier cosa. El año escolar comienza en la Escuela Infantil Las Nubes -la única escuela infantil pública de todo el distrito Retiro- sin nada, completamente desprovista de material para los niños. Por poner un ejemplo, una de las clases de 2-3 años tenía hoy por todo material en el aula:

– 5 coches de plástico

– 1 rampa de juguete para coches de plástico

– 1 trozo de papel con ceras

– 4 ó 5 puzzles idénticos de menos de 6 piezas (y palito para coger cada pieza)

Apartados del alcance de los niños había:

– 1 cocinita (a la que ningún niño se acercó porque no se veía)

– 1 caja con libros encima de una estantería (a la que nos niños no llegaban ni podían ver)

Las luces del aula estaban dadas en plena mañana y los estores bajados sin razón aparente (las clases terminaban a las 11h y a esa hora todavía no entra el calor)

Al parecer la nueva empresa responsable de la gestión del centro está pendiente de recibir mayor dotación de material didáctico por parte del Ayuntamiento en Noviembre, porque ahora no hay nada.

Y al parecer los miembros del equipo educativo del centro han pedido a la empresa responsable de la gestión del centro, que les faciliten algo más de material, aunque todavía no ha llegado nada.

Nada. Nada es lo que les importa a las autoridades de nuestra región la educación infantil de nuestros hijos. Nada es el esfuerzo que han hecho por proteger las escuelas que funcionaban bien y contribuían a tejer una red social en los barrios. Nada es el caso que nos han hecho cuando les pedíamos que no dejaran a los niños solos y a merced de cualquier empresa mediante una ridícula concesión de un año. Nada les ha impedido desproveer a una escuela con más de 10 años de vida de toda su esencia, del ser que le daba vida: la existencia de familias y profesionales comprometidos con la educación de los niños desde el amor, el respeto y el acompañamiento. Nada es lo que le ha importado a la nueva empresa gestora del centro abrir las aulas en septiembre a los niños con las manos vacías.

Nada es la ausencia de ser. Y da un poco igual que la escuela estuviera llena de cosas. Si no hay una comunidad educativa dispuesta a sacrificarlo todo por el bien de los niños, si confiamos su educación a empresas que buscan hacer buenos negocios y lucrarse, si dejamos que las autoridades destruyan los principios más elementales de equidad, inclusión y calidad de la enseñanza. Si no hay nada de eso, las escuelas dejan de ser escuelas.

Llamémoslo cualquier cosa, pero no lo llamemos escuela ni lo llamemos educación.

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Enlace

Las familias pagan el 70% de lo que cuesta la gestión privada de guarderías públicas en Madrid – elDiario.es

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Leer artículo en ELDIARIO.ES

Las familias que inscriban a sus hijos e hijas en la red de escuelas infantiles públicas de la Comunidad de Madrid van a cargar desde el próximo curso con la mayor parte de la financiación. En un centro modelo de ocho aulas, el porcentaje que soportan –con las cuotas mensuales y los precios de comedor– alcanza el 72,34% de los cerca de 455.000 euros que cuesta mantener una guardería por curso escolar, según los pliegos de condiciones que regulan su adjudicación. El resto, algo más de 125.000, corre a cuenta de la Comunidad de Madrid.

La asimetría en la lógica financiera ha ido cayendo con el paso de los años del lado de las familias, que en 2004, cuando la entonces presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, puso en marcha la gestión indirecta de los centros de 0 a 3 años, solo asumían un 33% del coste total del servicio por año. Cinco años después, ese porcentaje se abultó hasta el 60%. Según datos de los pliegos de condiciones de este año –que regulan la gestión desde 2014 a 2019–, las arcas regionales solo aportan un 27,66% del presupuesto necesario para el mantenimiento de este tipo de modelo.

Pocas escuelas infantiles gestionadas por cooperativas de educadoras han sobrevivido a la criba del último concurso público, celebrado el pasado mes de julio. Ni del Ayuntamiento de Madrid, ni tampoco en la Comunidad. En la región, de los 11 centros educativos que han concursado, solo cuatro continuarán cinco años más en manos del mismo equipo. Pero el precio a pagar por seguir adelante con su proyecto educativo es cada vez más caro.

Desde que la región diera el pistoletazo de salida al modelo de gestión indirecta en el tramo 0-3, las claúsulas que determinan la adjudicación de los centros a la empresa o cooperativa ganadora del concurso han sufrido modificaciones muy significativas. Tras 10 años con estos conciertos en marcha, el Gobierno del Partido Popular ha transformado por completo –y casi a modo de laboratorio– la fisionomía de toda la red sostenida con fondos públicos. Pero, ¿qué es lo que ha cambiado?

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“Un paseo por Las Nubes”, o como contarle a los niños el cuento de la Pública

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Foto de Francis Tsang, sacada del reportaje de EL PAIS , UNA “GUARDERíA” CON CIMIENTOS

 

PDF con el reportaje

Había una vez, junto a las vías del tren, una escuela infantil que se llamaba Las Nubes. Era grande y tenía un hermoso jardín con un laberinto, una casita de madera, toboganes y un huerto en el que crecían fresas, rabanitos y lechugas entre otras cosas. En el interior, una larga rampa recorría la escuela. Por ella, los niños subían a toda prisa a las clases de los Búhos o de las Ardillas, que estaban en el segundo piso, o bajaban corriendo a la sala de colchonetas. Pero lo mejor de la escuela eran las profesoras y la gente que trabajaba allí: Rosa, Sara, Tania, Marta, Puri, Mari Ángeles, Ana, Cecilia, Mónica, Marisa, Marisol, Maribel, Rebeca, María José, Bea… A Pilar, la directora, le encantaba pasar largos ratos en las clases. Conocía los nombres de todos los niños y niñas y los de sus padres y madres. Los niños eran muy felices en Las Nubes. Aprendían jugando, creando, experimentando, pintando como Pollock, embadurnándose de harina unos a otros, escuchando cuentos, cantando, regando el huerto…A veces, si a un amigo no le apetecía mucho comer, el de a lado le ayudaba, y si discutían, lo arreglaban sin pegarse. También eran conocidas en Las Nubes las fiestas que allí celebraban padres, niños y educadoras, en las que nunca faltaban brochetas de fruta o las actuaciones de las Alaska Pikler Band.

Unos señores que mandaban mucho decidieron que iban a hacer concursos que consistían en que el equipo de profesores que mejor cuidara a los niños se quedaría con la escuela. Como el equipo de profesoras de Las Nubes era el mejor, siempre ganaba los concursos. Y así pasaron diez maravillosos años.

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” Lluvia de cartas ” – Junta de distrito Pacífico-Retiro

El pasado 3 de Abril de 2014 algunas familias de la E.I. LAS NUBES registraron en forma de carta sus quejas e incertidumbres ante el futuro del Proyecto Educativo de la escuela Infantil. Lo llamamos LLUVIA DE CARTAS porque aunue no se pudieran acercar todas las familias ( la Junta está abierta solo en horario laboral) ingresamos las cartas en nombre de los 100 padres que están preocupados con la gestión del distrito.

El simple hecho de querer recortar en educación no es motivo para negarnos la libertad de elección de centro. En abril se empieza a elegir centro para nuestro hijos más pequeños de 0 a 3 años, pero los pliegos del concurso de licitación ( subasta pública ) a la que sale la Escuela Infantil todavía no han salido, y no tiene claro siquiera si el fallo, en el que se dice que empresa privada y con que PROYECTO EDUCATIVO va a llevar el centro, no se sabrá antes del mes de Julio. Esta “subasta pública” se podría retrasar hasta el año que viene, pues la Cooperativa Educativa que gestiona el centro actualmente tiene derecho a otra prórroga que se agotaría en 2015, dando tiempo a la administración a hacer las cosas bien, sin acabar sistemáticamente con todos los derechos de los ciudadanos.

Se trata de BEBÉS de 0 a 3 años, no son carreteras ni jardines.

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¿Quería firmas? Tome otra taza

Los padres y madres integrantes de la Plataforma No Me Bajo de Las Nubes tuvimos la ocasión de asistir al Pleno de la Junta del Distrito de Retiro celebrada el pasado martes 8 de abril.

Queremos agradecer a doña Ana Román, concejala presidente del distrito, su capacidad para regatear de manera admirable nuestra clara pregunta, que llevamos repitiendo muchas semanas. Esta habilidad, que haría palidecer al mismísimo Andrés Iniesta, nos dejó sin saber -aunque no nos extraña- quién gestionará la Escuela Infantil Las Nubes en el momento en el que hagamos la solicitud de plaza para el próximo curso.

Dado que la muy democrática organización de los plenos impide la contrarréplica vecinal, nos gustaría contestar directamente a la señora Román a algo muy concreto a lo que aludió durante su intervención.

La audaz concejala dijo durante el pleno que «me han llamado padres, me consta que son un importante número, que no está de acuerdo con ustedes».

Nosotros no sabemos cuántos padres están en desacuerdo con nosotros porque no sabemos qué cifra es «un número importante». No nos importa, de hecho, y no solo eso: respetamos su decisión sin, evidentemente, pedir ningún tipo de explicación. Son parte de nuestras comunidad educativa, les vemos a diario, y les apreciamos.

Sin embargo, lo que sí sabemos es el número de familias de la escuela que sí apoya lo que estamos haciendo: 102 de las 114 matriculadas.

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Desde aquí, queremos enviar un afectuoso saludo a la mesa de presidencia de la Junta del Distrito de Retiro. Sabemos que nos leen y les agradecemos su tiempo.

También queremos saludar con mucho cariño a los dos abnegados funcionarios de la Policía Municipal vestidos de paisano que nos hicieron unas fotos tan favorecedoras durante el Pleno. Nunca se sabe qué puede pasar en un sitio tan concurrido como el Salón de Plenos y es reconfortante sentirse vigilado y protegido.